Ultravioleta y la literatura juvenil

Hace unos días me termine de leer Ultravioleta, escrito por Milo Quifes, un chico joven de unos 23 años. Siempre se dice que para escribir una novela se necesita más edad, lo dicen por la madurez que deberían tener las palabras. 

Ahora bien ¿se necesita más edad para hacer un libro juvenil? Este tipo de literatura se caracteriza por tener protagonistas jóvenes, por tanto veo coherente que alguien de esas edades trate de configurar un mundo exterior e interior para estos personajes. 

Para mucho estos libros no merecen la pena, tienen un nivel muy bajo a nivel literario y poca seriedad, algunos ni los consideran literatura de verdad. Lo que si que es verdad, es que mucha gente joven (me incluyo) les debe mucho a este tipo de historias que han conseguido lo que los clásicos que nos obligaban a leer en la escuela nunca hicieron: engancharnos a leer. Un día estas leyendo una novela juvenil sobre un romance de instituto, con un ritmo simple y dentro de un tiempo te das cuenta que estas en otra planta de la casa del libro y que estas a punto de leerte un clásico al que siempre te negaste. 

Personalmente no creo que se necesite mucha edad para hacer un buen libro de este tipo, pero si creo que se necesita cierta evolución como persona para salir de este tipo de escritura. Muchos jóvenes que han escrito libros de esta categoría, han seguido igual tras cierto tiempo. No tengo nada en contra de la literatura juvenil, pero creo que debería ser un lugar para comenzar, no para estancarse. Esto es solo mi opinión, como no tengo una columna en un periódico tengo un blog que leen cuatro gatos.

Es cierto que he leído mucho más libros juveniles, me gustan mucho y les debo mi amor por la literatura, pero eso no quita que piense que son simples de leer y similares entre ellos. Hace dos años decidí alejarme de ellos por la simple razón de que son todos iguales. Llega un punto donde los protagonistas son los mismos, con otros nombres y sus relaciones amorosas son un copia y pega. Además de que muchas veces parecen escritos por las mismas personas. No lo se. 

Mientras leía Ultravioleta tenía pensamientos contradictorios. Como ya he dicho, me aleje de este tipo de libros, por lo tanto tenía las expectativas bajas. Uno de los motivos que me convencieron para llevármelo fue conocer a Milo en persona, ya que siendo sinceros me acabo persuadiendo para leerlo. Siempre es curioso ver a alguien joven firmando en una feria del libro.  

Ahora bien, este libro me ha gustado, por que creo que es lo que debe tener un libro de literatura juvenil. Se nota el cambio en el autor. Tengo entendido que Milo tardo algún que otro año en terminarlo y según yo, esto se puede percibir. Estamos hablando de edades, donde es más notorio el cambio que se da como persona, estamos en constantes transiciones, moldeándonos ante una realidad que todavía pretendemos descodificar. Justo como hacen los personajes, tanto Hugo como Jer, están en procesos de cambios y de reconciliación con su mundo. Y algo que hace Milo, es dibujar sus emociones y transmitirlas al lector, se puede empatizar con ellos y entenderles (aunque no estés de acuerdo con todo lo que hagan o digan).

Siento que en algún punto del libro, se empiezan a ver diferencias, no se si es por que cambio de gustos literarios o por que encontró una fuerte inspiración que le dio otra perspectiva. Me lleva a pensar que mientras lo escribía, él no solo cambio como escritor, si no también como persona. Esto lo digo por que creo que si no deja de escribir pueda acabar creando cosas muy buenas, bajo mi opinión personal algo que se destaca a una buena novela es la madurez de las palabras y eso al final solo se adquiere al seguir viviendo y al no dejar de escribir. Yo solo puedo pedir a los escritores jóvenes que no dejen de escribir, dentro de un tiempo necesitaremos escritores que no se hayan quedado estancados en algo fácil y lejano a lo complejo. Tendrán que poder transmitir algo nuevo, diferente y con capacidad para alterar la química de una mente normativa, por difícil que esto suene.

A pesar de tener cosas de la literatura juvenil con las que todavía no me he reconciliado, como la parte en la que todos los personajes siempre se expresan con diálogos super largos y poéticos. En la vida real nadie habla así, y si tu lo haces, me gustaría oírte hablar para poder creerte. De normal somos mucho más callados y reservados, no te detienes a explicar tus problemas de esas maneras o igual solo soy yo, que me gustan el silencio y los pensamientos antes que hablar en voz alta. 

En definitiva, este libro me ha gustado, me ha hecho ver cosas que otros libros de este tipo no contienen y que hace tiempo que no encontraba. De todos modos, si por algún casual, alguien no esta de acuerdo conmigo y pretende reprocharme, yo me haré la sueca. Feliz miércoles.



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