La abuelita que recuerda

 Antes estaba pensando en el personaje de Celine, de Before the sunrise, una película dirigida por Richard Linklater. La película trata de dos personas que se conocen en un tren y pasan la noche en Vienna, en ese tiempo llegan a sentir una gran conexión, de esas que parece que solo pasan una vez en la vida. Durante la película ves conversaciones suyas, que llegan en según qué partes a ser profundas. Son consecuencias de pasar la noche junto a otra persona, igual es parte del encanto del conticinio. Entre todas esas escenas, hay una que se me quedo grabada (realmente todas se me quedaron grabadas pero algo hay que decir), es la escena de la catedral (o iglesia, en ese tipo de detalles me pierdo), en ese momento hablan de religiones, del dolor, la culpa y la felicidad que se alberga en esos lugares pero también se habla del tema que me dejo pensando. Celine, la chica, hay en un momento que explica cómo se siente una especie de abuelita que ya ha pasado su vida, ahora lo que vive son recuerdos. Ese sentimiento me persigue, siempre lo he asociado  a relacionarme con gente más mayor pero conforme pasa el tiempo, más me doy cuenta de que ese sentimiento no se aleja un año, se aleja más. Me hace cuestionar el tiempo, su funcionamiento, como si realmente yo flotara entre un vacío de recuerdos, como si me sintiera esa abuelita por qué soy capaz de ir al futuro. Son locuras pero ni siquiera es incorrecto pensar así. 

Por otro lado el chico dice que el se siente como un niño joven que esta tomando notas esperando a ser adulto y usarlas. Me paro a pensar en mi vida, en las personas que representan esos dos personajes. En como en las relaciones, uno tiene que volver a la juventud y otro tiene que crecer. El que crece va deambulando por la vida como si no fuera con él, toma decisiones que muchas veces son incorrectas, ni siquiera lo hará a malas pero las hace. Posiblemente la otra parte sea todo lo contrario, tenga mucha más sensatez. 

Veo a hombres cercanos en mi vida y solo encuentro a esos niños pequeños que tienen que crecer, que en algún momento tendrán que saber de las consecuencias. Igual cuando lo hagan muchas cosas cobren sentido para ellos. 

Después de esto solo quiero volver a verme las películas, tienen partes preciosas y muchos pensamientos acordes con los míos. 

Y ahora bien, ya sabes que si sabes quien soy en la vida real, yo me hare la sueca cuando leas esto.

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