Claudia y el café
La cafetería se embriagaba del aroma del café, parte de la costumbre, parte de lo que sería un día cualquiera. Era un aroma estancado en el tiempo, un perfume rociado al amanecer y con pequeñas secuelas al atardecer. No lo portaban recipientes sujetos por manos, no había trabajadores ajetreados ni gente mayor leyendo su periódico. No, el ultimo cliente ya había partido a su casa, estaba todo en silencio. Todo menos la mente de Claudia, está estaba llena de música, de melodías, de canciones que entraban por sus oídos. Ella canturreaba mientras barría el local, le tocaba cerrar con su jornada. Claudia deseaba seguir su rutina, se iría a su casa, se tumbaría en su sofá con una sopita y se pondría a leer hasta que se fuera a dormir, sin complicaciones, sin líos. No quería dificultades desde que lo dejo con su novia hacía un mes, ni siquiera se enamoro tanto de ella, pero no puede evitar pensar cómo es otra relación más que tampoco funciono. Las cosas muchas veces no salen como quieres...